Y tú, ¿ya tienes una identidad corporativa?

Actualmente, las empresas requieren de realizar acciones que contribuyan a crear una identidad e imagen de ellas más atractiva, moderna y llamativa, y a su vez, socialmente comprometida. La responsabilidad social corporativa se ha volcado en un elemento primordial por destacar, pues los consumidores quieren conocer si todo forma parte del proyecto coherente global de identidad organizacional que se demanda hoy en día.

Pero antes, analicemos qué es necesario para obtener una correcta y buena identidad y así obtener el éxito que quieres para tu negocio.

La definición y creación de una identidad corporativa es uno de los elementos más importantes para una empresa, firma profesional, organización, grupo o corporación, pues sin ella, prácticamente, no es nada. Ésta es la que le da la personalidad y distinción a tu marca sobre la competencia u oferta de productos o servicios que ya existan en el mercado. La imagen que refleje la empresa a través de la personalidad, la hará identificarse de las demás y colocarse en mayor o menor escala. Pero de manera primordial, ésta creará ese impacto en conjunto con los atributos y valores que fortalecerán los objetivos que pueda ofrecer. En resumidas cuentas, es el impacto directo que mostrarás a tus clientes para que te conozcan o escuchen hablar de ti.

Muchas empresas aún creen que la identidad es sólo cuestión de logotipos o, todavía peor, creen que eso es la imagen, logos, isotipos, etc…, eso, sólo es parte o componentes de la identidad de tu empresa, no comprende su totalidad. Se tiene que reconocer que ésta juega el papel de impacto visual primario de la identidad, sin embargo los factores del entorno en el que se envuelve son tan esenciales como el logotipo mismo. La identidad corporativa está relacionada directamente con los siguientes atributos: Historia o trayectoria de la empresa, proyectos y cultura corporativa, es decir, cómo, dónde, cuándo y por qué se hacen las cosas.

Contar con una identidad corporativa bien definida le permite a una empresa:

  • Ser fácilmente reconocida y recordada por los consumidores.
  • Vincular la identidad corporativa con algún aspecto positivo (por ejemplo, con una buena atención al cliente, excelentes productos o servicios).
  • Realzar la publicidad (por ejemplo, al difundir la identidad corporativa a través de diferentes medios de comunicación).
  • Darle un mayor valor a tu marca.
  • Distinguirse visualmente de la competencia.

A continuación te presentamos 5 puntos importantes que debes tomar en cuenta para tener y definir claramente tu identidad corporativa:

1. Definir el concepto o tendencia de la empresa: Este punto se engloba en qué quieres proyectar. Hay que considerar el giro del negocio, tu misión y objetivos, y analizar cómo es que quieres que el público te note, pero sobre todo, lo que te identificará de la competencia.

2. Diseñar el logotipo, tipografía y colores distintivos: Una vez concretado el concepto que quieres proyectar, el siguiente paso es diseñar tu logotipo, la tipografía y los colores distintivos que utilizarás; lo recomendable es buscar alguien profesional que pueda darte una buena propuesta y facilitar este paso y trabajar en conjunto para realizar de mejor manera esta tarea.

3. Diseñar un manual de identidad corporativa: En éste se señalará cómo es que tu logotipo, tipografía y colores serán plasmados. Tú decides en dónde quieres que sean vistos, en letreros, carteles, folletos, catálogos, tarjetas de presentación, páginas web, correos electrónicos,  hojas membretadas, comprobantes de pago, uniforme del personal, artículos publicitarios, vehículos repartidores o algunos otros artículos que puedan funcionar como publicidad.

4. Plasmar identidad corporativa en el diseño del establecimiento: Hay que plasmar tu identidad corporativa en el diseño del lugar físico de la empresa, ambientar y decorar el espacio en el que desarrollarás tu negocio, de acuerdo, claro, al concepto y estilo que has decidido proyectar, recuerda que la imagen que transmites también se refleja en el espacio en el que te desenvuelves.

5. Flexibilidad de adaptación: Debemos contar con que necesitaremos adaptarnos a futuras fórmulas de comunicación y promoción, sin que conlleve un cambio de toda la imagen corporativa. Un claro ejemplo es la revolución que ha supuesto el uso de Internet y las redes sociales en la comunicación corporativa y que siguen en continuo desarrollo. Con la explosión del marketing 2.0, las PyMES deben ir más allá del ámbito local y reflejar esta imagen de profesionalidad también en la red.

Hay que tener conciencia que hoy el consumidor está más preparado y busca información sobre lo que él necesita para realmente confiar sobre el paso que va a dar. Por ejemplo: Tú, ¿confiarías en una empresa que ni siquiera tiene página web? ¿O de una que no tiene buena presentación y que no le preocupa su proyección?  Hoy en día, seguramente no.

El análisis de la unión de todos estos elementos son el conjunto en expresión de la personalidad de una empresa, y que con una bien estructurada, definida y única, puedes transmitir al público tu carácter, esencia y valores fundamentales, como pueden ser: innovación, tradición, prestigio, elegancia, sencillez, calidad, responsabilidad, compromiso, servicio,  entre otras. Recuerda que con una sólida identidad corporativa atraes atención, expresas credibilidad y confianza, que traerán el nivel y postura que harán que tu negocio se ubique sobre una identidad cimentada y duradera, tanto para ti como para tus consumidores. Teniendo esto, tendrás un abanico de oportunidades para seguir creciendo de la mano con tu negocio.