Vendiendo emociones

¿Te has puesto a pensar cuál es el gancho de mucha de la publicidad que lees, escuchas o ves? Sabemos que la publicidad no es solo venderte un producto,  aunque hay que aceptar que hay muchos productos que se centran solamente en eso. La publicidad es marca, es sentimientos, es lo que nos transmite el producto... colores, música, una mezcla de varios factores que despiertan nuestros sentimientos y provocan identificación con el producto o servicio anunciado.

Los sentimientos son una poderosa realidad humana, y en casi todos los aspectos de nuestra vida son los que con más fuerza por lo general nos impulsan a actuar. Los sentimientos nos acompañan siempre, aparecen en el origen de nuestro actuar, en forma de deseos, ilusiones, esperanzas o temores. Nos acompañan luego durante nuestros actos, produciendo placer, disgusto, diversión o aburrimiento. Y al final surgen haciendo que nos invadan sentimientos de tristeza, satisfacción, ánimo, remordimiento o angustia.

¿Y eso en qué le sirve a la publicidad? A la publicidad le funciona precisamente cuando los anuncios aluden a recordar algo que precisamente despierta este tipo de sentimientos.  

Hoy en día vivimos una era en la que el protagonismo son las emociones en la sociedad y es algo que la publicidad ha sabido muy bien aprovechar. A fin de cuentas, la razón de ser de la publicidad y el marketing no es más que persuadir, motivar y vender, provocar interés, curiosidad y deseo. Pero de nada sirve enfocarse en eso si no se logra producir una asociación emotiva favorable a una marca o producto. La clave de la publicidad actual consiste en proporcionarle elementos que los emocionen, les interesen y les hagan reaccionar y con ello demuestren que les prestan atención. Lo demás ya queda en segundo plano. Hoy triunfan los mensajes emocionales. Prueba de ello son las comunidades y redes sociales actualmente en Internet, en donde las personas buscan que les presten atención y sean comprendidas por lo que sienten, quieren o necesitan en sus vidas diarias, aunque esta sea una emoción virtual.

Para poner en concreto el tema, te dejamos con algunos ejemplos de lo que estos genios de la creatividad y la publicidad lograron hacer para hacernos sentir identificados con estas situaciones cotidianas y provocar esa relación con emociones y marcas.