IPad: ¿Utilidad y aprovechamiento?

¿Eres de los que compraste tu iPad por novedad y solamente la has ocupado con juegos y aplicaciones no muy productivas, y a todo sientes que no has desquitado su inversión? No es muy relevante opinar sobre las aplicaciones que tienes en tu iPad, sino sobre la cuestión de productividad, manejo y utilización que puedes lograr con ella además de sólo entretenimiento.

El iPad fue creada con propósito. Si estás acostumbrado a llevar tus dispositivos contigo, el iPad tiene muchas ventajas que podrías aprovechar para organizar tu vida y trabajo mejorando tu productividad. Al ser más grande que un teléfono o un reproductor multimedia con plataforma móvil, ésta te puede servir para muchas cosas. Entre algunos beneficios están las ventajas de sincronía, escritura y visualización amplia entre todos los elementos con los que estés trabajando. Estás de acuerdo que es mejor visualizar bien y con mayor comodidad y libertad lo que estás haciendo a ir escribiendo en pantallas más pequeñas… Al menos, yo sí.

Al igual que todo, esto es un proceso de adaptación ante lo digital, aunque seguro empezarán a brincarte dudas sobre salir a defenderte sólo con el iPad. ¿Qué pasa si necesitas archivos que no traes? ¿Si recibes archivos y no abren igual? ¿Cómo trabajar sin un mouse y teclado? Así que para quitar todas esas inquietudes y poder involucrar bien a bien este dispositivo a tu vida de forma más productiva, tienes que saber qué hace y qué no hace. Un iPad es la creación híbrida entre un smartphone (por su portabilidad) y una computadora (por su operación). Es decir, es mejor en ámbito de portabilidad que una laptop y puedes producir contenido mucho mejor que en cualquier teléfono. Sin duda con el iPad han ido cumpliendo y mejorado las demandas de necesidad e innovación que el mercado cuidadoso de las tecnologías siempre exige y las posibilidades de utilizarlas de modo que haya practicidad para los seres humanos y sus actividades.

Sin embargo, también hay otra parte que analizar, pues hay que ver realmente si tiene sentido involucrarla o te conviene comprarla para las actividades que desempeñas. Si pasas la mayor parte de tu tiempo laboral en un lugar fijo, tal vez un iPad no es lo que necesitas, pues no demandas mucha portabilidad. Si tu trabajo implica mucha escritura o manejo de archivos por mucho tiempo, será mejor apoyarte en una laptop o notebook para esos momentos en donde necesites esa accesibilidad. Pero no subestimes al iPad, también realiza trabajos rudos. Y por supuesto, si realizar actividades totalmente contrarias como conferencias, presentaciones, ventas y andar con información de arriba a abajo, por mencionarte algunas, un iPad te facilitará muchísimas cosas más el dinamismo y versatilidad que la caracterizan. De igual forma, otros beneficios en sincronía con iPad, se verán reflejados si ya estás involucrado en entornos 2.0 y la oferta de productividad por parte de la “nube”. La conectividad en conjunto con la facilidad para transportarla, sincronizarlos con demás dispositivos y la incesante aparición de las aplicaciones que tienen por meta simplificarnos las cosas, sin más ni menos han creado una agrupación muy favorable y conveniente para su uso en labores de productividad.

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Sacarle jugo a todos estos beneficios y dispositivos como herramientas de trabajo, sí es posible. Todo depende de tu actitud y tu predisposición al aprendizaje, que ya sea lo hagas por tu parte o también hoy en día equipos de trabajo que se dedican a apoyarte enfocándote precisamente en lo que necesitas y ya incorporado domines esto sin problemas. Yo soy de la idea que estos dispositivos definitivamente vuelven la vida diaria mucho más útil y que el enfoque es aprovechar no lo que hacen, sino cómo lo hacen.